Revisar protocolos


     Cuando una mujer acude a presentar una demanda contra su marido/pareja, no es suficiente con que las autoridades "competentes" tomen nota y le den una copia de su denuncia. Pensar que puede volver a su domicilio , convivir con su maltratador durante meses o incluso años como si no pasara nada, es un riesgo excesivo que no podemos permitirnos.



     

             Tampoco sirve dar el paso de poner una orden de alejamiento y creer que con ese papel ya se ha formado un círculo inaccesible en torno a la víctima, a los hechos nos remitimos. Es demasiado fácil reencontrarse, hábitos y rutinas como la de recoger al niño/a a la salida del colegio hacen que la mujer maltratada sea extremadamente vulnerable.

     Es imprescindible revisar los protocoles existentes, crear otros nuevos que permitan a las víctimas sentirse mínimamente protegidas.


      Las noticias que vemos cada día son alarmantes, se diría que los efectos vinculados a las campañas de concienciación realizadas están siendo nefastos. Se me vienen a la mente tantos casos de mujeres valientes que se atrevieron a denunciar, incluso públicamente en medios de comunicación, la situación en que vivían y que lejos de obtener soluciones lo que precipitaron fue su muerte.


      No vale rasgarse las vestiduras, prometer que se va a investigar y dejar que día a día siga aumentando el número de víctimas.



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Violencia de Género: Prevención y ayuda

Con más tiempo y más ganas, iniciamos una nueva etapa.


                         Nos centraremos en la violencia de género porque nos preocupa el desproporcionado aumento de la violencia contra las mujeres y sus hijos/as, recogido por los medios de comunicación cada día, y no podemos permanecer impasibles ante semejante lacra.

No es posible mirar a otro lado cuando tanta gente sufre cada día un maltrato continuado basado en el abuso de poder y en una relación desigual en la que uno  impone su autoridad


"Para que se enteren de quien manda", decía un maltratador al que tuve la desventura de conocer. Pues bien, ojalá que de una vez por todas de lo único que nos enteremos sea de que se ha detenido al violento y a los únicos que señalemos, sea aquellos que de una forma u otra están maltratando a quienes creían ser sus seres queridos.

Aquí va nuestro grano de arena y si con nuestra intervención conseguimos que una sola mujer o niño dejen de padecer, nos daremos por más que satisfechos.

Desde esta ventana al mundo, queremos pediros a cuantos leáis estas líneas, seais víctimas o testigos silenciosos, que nos hagáis llegar vuestras propuestas y desde aquí nos comprometemos a daros todo nuestro apoyo. 

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Amores Tóxicos: ¿Quién repara el daño?


Te recuerda.

Cada año, al llegar esta fecha, le llega tu recuerdo tóxico.

Uno diría que el tiempo lo cura todo y ciertamente el dolor se alivia, pero la herida no cicatriza.

¿Por qué lo hiciste?


Nunca entendiste que una relación era un pacto en condiciones de igualdad.

No fue necesario que impusieras una forma de vestir o con quién relacionarse porque la tenías bien aleccionada.

¿Cómo puedes mantener esa ceguera y dejarte manejar cual marioneta?

¿Cómo se cura el desgarro?

¿Quién repara el daño? 

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Poemas del alma

Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba  mi alma

No por el puente de hierro,
el de piedra es el que amaba

A ratos miraba al cielo,
a ratos miraba al agua.

Por los puentes de Zamora,
sola y lenta, iba mi alma.
.
(Blas de Otero: Poemas del alma)

En el centenario de la muerte de Blas de Otero,
recordamos un poema a mi ciudad.

Te recuerdo...








Este gesto quizás no sirva de mucho, 
de hecho parece que produce un efecto llamada, 
pero siempre será mejor que permitir que sigan impunes todos esos lobos con piel de cordero que tenemos mucho más cerca de lo que podemos imaginar.

Cómo es posible que la misma persona 
que utilizaba las iniciales de su nombre para dibujar un corazón 
o para enviarte un beso, 
se transformara en un ser sin escrúpulos, 
capaz de acabar contigo,
 de destruirte .
 

Podríamos ser tú o yo, por qué entonces...

Vienen huyendo de la muerte, deseosos de dar con un sitio en el que poder vivir y lo único que encuentran es dolor, sangre y lágrimas.

 Podríamos ser tú o yo, de hecho no hace tanto que los nuestros también se vieron obligados a huir. 

 Debemos tener la memoria alerta y no olvidar los errores del pasado.


 

 Video : "No entran". 

  • ¿Qué argumentos dan los agentes para cerrar las fronteras y no acoger a la persona que llega ante ellas? Citad al menos cuatro. 
  • ¿Qué se ofrecen a hacer por él?
  •  ¿Es suficiente? 
  • ¿Es habitual este ofrecimiento?
  •  Quienes aparecen en la segunda parte del vídeo son personas relevantes de la vida política, artística, cultural, etc. española? ¿Conoces a alguna de ellas?
  •  ¿Qué argumentos contraponen a los anteriores?
  •  ¿Se os ocurre alguno más que hubieran podido añadir? 
  • Compartir impresiones sobre el vídeo: puntos de acuerdo y de desacuerdo, valoración del fondo y de la forma, etc. 
 fuente: https://sites.google.com/site/consiria2015/sensibilizar-imagenes

 

 Video de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, dirigido por Miguel Bardem.


  • ¿Qué sensaciones os produce este video?
  • ¿Las personas pueden ser subastadas?

Violencia en el aula

La tragedia de Barcelona ha supuesto un cambio importante en el concepto que la ciudadanía tiene de la realidad de los centros educativos.

Una de las preguntas que más hemos oido estos días ha sido: 
- ¿Vosotros tenéis este tipo de alumnado? 

Todo el mundo espera que respondamos que no, que en nuestros centros no existe ese grado de violencia, que no peligra nuestra integridad física; pero lo cierto es que tenemos muchos alumnos susceptibles de reaccionar violentamente ante la menor contrariedad. Chicos/as acostumbrados a que nadie  pusiera jamás límites a sus deseos y/o caprichos, dispuestos a gestionar cualquier dificultad con conductas agresivas.

Frente a ellos a menudo padres impotentes que satisfacen hasta el último capricho con tal de ocultar el sentimiento de culpabilidad que les produce el no poder dedicarles todo el tiempo que necesitan.

No nos estamos refiriendo a alumnos con problemas neurológicos, ni con brotes psicóticos puntuales, imprevisibles, no. Nos referimos a alumnos considerados "normales" que pasan demasiadas horas solos, visionando escenas cargadas de violencia y reproduciéndolas con la mayor naturalidad a través de juegos interminables.
Alumnos a los que cualquier norma externa les parece una agresión, cualquier negativa un atentado a su libertad, a sus derechos.
Chicos/as dispuestos a todo.

Hace unos días en una sesión de clase en el aula de informática sonó un móvil. Lo pedí, ni siquiera pretendía retenerlo, simplemente apartarlo para que no nos molestara.
La respuesta del alumno fue inmediata, parecía como si le hubiera pedido que se arrancara un miembro de cuajo, perdió el control, empezó a golpear las paredes con los puños y a lanzar cuanto estaba a su alcance.

Me mantuve tranquila. Ni por un momento se me pasó por la cabeza la idea de que aquellos objetos pudieran darme, me preocupaba mucho más la integridad del resto de alumnos.
 Entonces ocurrió algo inesperado: 
Del otro extremo del aula se levantó Andrei, un alumno rumano, y con la mayor tranquilidad se colocó en medio de ambos, protegiendo con su cuerpo el mío.

Le pedí que se sentara - "no es necesario, de verdad"- , controlaba la situación, yo misma le calmaría; pero él ni se movió, se mantuvo a mi lado sirviéndome de escudo hasta que terminó la clase, mientras decía: 
- " No profe, está muy agresivo"
y esquivándolo, intentaba calmarlo mirándole a los ojos y repitiéndole: 
- "Escucha lo que te dice, tranquilízate"

Terminé la sesión con una mezcla de sentimientos encontrados, por una parte sentía  la inquietud de ver hasta qué punto tenemos próxima la violencia y cómo se pueden perder los estribos por algo insignificante, y por otra, la satisfacción de comprobar que afortunadamente todavía hay chicos/as como Andrei que, sin dejar de sonreír, sin perder la calma, te muestran su afecto con un gesto protector.

No todo está perdido.